Renta variable española: la categoría más rentable de 2025 a la que nadie quería entrar

Hay una paradoja en el mundo de los fondos de inversión que se repite año tras año, pero que en 2025 alcanzó proporciones llamativas: los fondos de renta variable española fueron la categoría más rentable del año, con un retorno del 48,8%, y sin embargo sufrieron reembolsos netos. El producto que más ganó fue al que menos dinero nuevo llegó.

No es un fenómeno exclusivo de España, pero aquí resulta especialmente visible. Mientras los fondos de renta fija acumulaban entradas por decenas de miles de millones, la renta variable nacional registraba salidas. La bolsa española lo hizo extraordinariamente bien en 2025, impulsada por el sector financiero, los industriales y la recuperación económica, pero el partícipe medio no estuvo allí para capturarlo.

Y no fue la única categoría con retornos altos que pasó desapercibida. La renta variable euro restó y la renta variable internacional europea superaron el 20%. Los emergentes dieron un 18,5% y Japón un 17,4%. La media del sistema quedó en el 4,9%, arrastrada a la baja por el peso enorme de los monetarios y la renta fija corta. Quien tenía bolsa en cartera obtuvo rentabilidades muy superiores a la media. Pero la mayoría no la tenía.

Por qué ocurre esto

La primera razón es el sesgo de pérdida. Los inversores particulares tienden a huir de lo que ha caído y a llegar tarde a lo que ha subido. Después de años de rendimientos mediocres y de una imagen de la bolsa española lastrada por la crisis inmobiliaria y la pandemia, muchos partícipes simplemente no se fian. La memoria emocional pesa más que las cifras.

La segunda razón es la disponibilidad de alternativas percibidas como más seguras. ¿Para qué asumir la volatilidad de la bolsa si un fondo de renta fija te da un 2-3% con la tranquilidad de no ver tu saldo bajar un 10% en un mal mes?

Y la tercera es la narrativa. En 2025, todo el foco mediático estaba en la IA, la tecnología americana, la defensa europea. La bolsa española, con sus bancos, sus utilities y sus constructoras, no generaba titulares emocionantes. Y sin embargo, fue donde más dinero se ganó.

Febrero 2026: señales de cambio

Los datos de febrero muestran un pequeño giro. Los fondos de renta variable nacional registraron entradas netas de 43 millones de euros, una cifra modesta pero significativa porque rompe la tendencia de salidas. Los fondos de renta variable internacional también captaron 494 millones, mostrando que el apetito por la bolsa empieza a despertar.

La rentabilidad media de los fondos en lo que va de 2026 es del 1,47%, y las bolsas europeas han empezado el año con buen tono. Si este ritmo se mantiene, es probable que veamos más dinero fluyendo hacia renta variable en los próximos meses.

La lección es la de siempre, pero conviene repetirla: la rentabilidad pasada no se repite, pero la tendencia de llegar tarde a los activos ganadores sí. Si quieres tener bolsa en cartera, el momento de entrar no es cuando ya ha subido un 50%. Es antes.